linfedema

¿qué es el linfedema?

Se denomina linfedema a la acumulación de líquido y proteínas en el tejido entre las células (espacio intersticial), debida a un fallo o daño del sistema linfático.

Cuando existe un daño del sistema linfático, la capacidad de transporte se ve alterada y no puede absorber ni transportar la carga linfática que se produce en valores normales. Este proceso se conoce como insuficiencia mecánica del sistema linfático.

El daño del sistema linfático puede ser orgánico o funcional. El daño orgánico se debe a un mal desarrollo a nivel embrionario; por compresión, obstrucción o interrupción de los vasos linfáticos; o bien, por la extirpación de los ganglios linfáticos.

Por su parte, el daño funcional significa que, el sistema linfático anatómicamente está intacto pero su función está disminuida, por ejemplo, debido a insuficiencia valvular. Como consecuencia de dichos fallos se producen espasmos, dilataciones de los vasos y una pérdida de los mecanismos de compensación de la capacidad de transporte. A menudo se combinan ambos fallos del sistema linfático.

¿qué tipos de linfedema existen?

De acuerdo con su origen, los linfedemas se clasifican en primarios y secundarios.

Primarios
Son aquellos que se deben a una alteración congénita del sistema linfático. Pueden ser de varios tipos: APLASIA Carencia de vasos linfáticos en una zona del organismo. HIPOPLASIA Disminución en el número o en el diámetro de los vasos linfáticos.
HIPERPLASIA Carencia de válvulas funcionales en los vasos linfáticos.

Secundarios
Son los que aparecen como resultado de una insuficiencia mecánica provocada por una causa externa al sistema linfático. Los principales desencadenantes son:

CIRUGÍAS Y RADIOTERAPIAS
Por extirpación de ganglios linfáticos o por administración de radioterapia para el tratamiento del cáncer.
TRAUMATISMOS
Heridas, torceduras, quemaduras o fracturas de importancia que impiden la regeneración de los vasos linfáticos dañados.
INFLAMACIONES
De los vasos o ganglios linfáticos que llegan a obturarse por causas infecciosas o químicas.
INFECCIONES
La primera causa de linfedema secundario a nivel mundial es la filariasis, producida por el parásito de la filaria. La mayor incidencia de este tipo de linfedema está en los países en vías de desarrollo.

¿cuáles son los síntomas del linfedema?

El linfedema se desarrolla de manera lenta y progresiva, a veces durante varios años. Por ello hay que observar detenidamente si en alguna extremidad o en otra parte del cuerpo se presentan uno o varios de los siguientes síntomas:

  • Aumento de volumen
  • Tirantez
  • Sensación de que la extremidad está “más llena” y pesada
  • Presencia de zonas de tejido endurecido en comparación con el miembro sano
  • Pérdida de fuerza
  • Cansancio exagerado, hormigueo o calambres


El linfedema primario puede desarrollarse en el nacimiento, en la niñez o en la edad adulta.

En cuanto a los linfedemas secundarios, toda persona que se haya sometido a una intervención quirúrgica con extirpación de ganglios linfáticos o a procedimientos de radioterapia, tiene mayor probabilidad de desarrollar el linfedema.

Ante la presencia de uno o varios síntomas, las personas deben pedir remisión al médico rehabilitador, que es el especialista que habitualmente valora y trata los linfedemas, o bien, ponerse en contacto con AMAL para recibir asesoría.



¿cómo se detecta el linfedema?

Además de valorar los síntomas citados en el apartado anterior, el especialista puede ordenar una o varias de las siguientes pruebas para llegar a un diagnóstico cierto acerca de si existe o no linfedema:

ANÁLISIS DE SANGRE
Permite descartar otras causas que puedan producir edema.
FLEBOGRAFÍAS Y ECODOPPLER
Permiten descartar una patología venosa o arterial ligada al linfedema.
LINFOGRAFÍA Y LINFOESCINTIGRAFÍA
Son pruebas que, en el caso de los linfedemas primarios, permiten conocer el estado real de los conductos linfáticos, mediante la introducción de un medio de contraste.

¿cómo se trata el linfedema?

La valoración, tratamiento y seguimiento de los linfedemas, se suele realizar en los servicios de rehabilitación, dónde el médico rehabilitador, el fisioterapeuta y otros profesionales, se encargarán de todo el proceso.

El tratamiento del linfedema consta de dos fases: intensiva y de mantenimiento. En la fase intensiva o de reducción, se realiza tratamiento diario con el objeto de disminuir el volumen de la región afectada. Al final de esta fase, se coloca la prenda de compresión adecuada. Después comienza la fase de mantenimiento que consiste en mantener el resultado obtenido en la primera fase.

El tratamiento conservador descrito como más eficaz es la Terapia Descongestiva Compleja (TDC), que consiste en la combinación de las siguientes técnicas:

  • Drenaje linfático manual (DLM)
  • Terapia de compresión
  • Cuidados de la piel
  • Ejercicios linfomiokinéticos (ejercicios descongestivos)
  • Tratamiento complementario con presoterapia, vendaje neuromuscular y electroterapia (siempre que el rehabilitador y el fisioterapeuta lo consideren beneficioso y eficaz para el paciente)

El afectado podrá beneficiarse asimismo de la adopción de una dieta sana y equilibrada, para lo que podrá ser visto por un especialista en endocrinología y nutrición. También conviene trabajar en una adaptación socioprofesional y laboral, tema en el que podrá ser guiado por un terapeuta ocupacional.



¿existe tratamiento quirúrgico para el linfedema?

El tratamiento quirúrgico del linfedema se puede dividir en dos grupos: las técnicas reconstructivas o fisiológicas, que se enfocan en la restitución funcional del sistema linfático dañado; y las técnicas ablativas o reductivas, que se dirigen a la reducción del volumen mediante la resección del tejido cutáneo-adiposo hipertrofiado.

técnicas reconstructivas
Son técnicas cuyo objetivo es aumentar el transporte de la linfa acumulada en exceso debido a la obstrucción y perdida funcional del sistema linfático que que puede resultar de la cirugía axilar. Existen dos tipos de técnicas actualmente aceptadas por la comunidad científica:

ANASTOMOSIS LINFÁTICO-VENOSAS (ALV)
Consiste en una derivación del sistema linfático superficial funcionante al sistema venoso subdérmico. De esta manera se traslada una parte del transporte de la linfa al sistema venoso para disminuir la acumulación de fluido en el espacio que hay entre las células, y evitar que los canales linfáticos sigan degenerándose y perdiendo su capacidad para contraerse.
TRANSFERENCIA GANGLIONAR VASCULARIZADA (TGV)
Es un auto-trasplante de ganglios vascularizados, desde una zona donante donde no existe riesgo de crear un linfedema secundario, a la extremidad afecta. Los ganglios trasplantados actúan a modo de esponja y absorben parte de la linfa. Las zonas donantes pueden ser: la inguino-abdominal, la toracodorsal, la supraclavicular, la submental, el epiplón e incluso los ganglios mesentéricos.

técnicas ablativas
Fueron las técnicas iniciales en el tratamiento quirúrgico del linfedema.

DERMOLIPECTOMÍA CIRCUNFERENCIAL
También conocida como Técnica de Charles, es un procedimiento prácticamente en desuso. Consistía en la extirpación de tejido cutáneo y grasa subdérmica, y la posterior cobertura con injerto de piel parcial sobre la membrana que envuelve al músculo. La reducción del volumen era total, pero desafortunadamente la funcionalidad y calidad de vida era incluso peor a las del linfedema. Hoy sólo se utiliza en casos muy extremos, cuando los volúmenes masivos de tejido no permiten la movilidad del paciente.
LIPOSUCCIÓN SELECTIVA
Es la técnica reductiva que se utiliza actualmente y que ha demostrado ser eficaz en aquellos linfedemas sin fóvea y con hipertrofia adiposa marcada. Descrita por Hakan Brorson, no es exactamente como las liposucciones convencionales, sino que, con el uso de una tecnología totalmente diferente, permite la extracción de la grasa de una forma poco agresiva y segura. Si se realiza un tratamiento postoperatorio apropiado, se consiguen buenos resultados en cuanto a la reducción del volumen. Los pacientes deberán usar medias compresivas para el resto de su vida, de forma constante durante los 18 meses primeros, y parcialmente después.

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